Inicio » Noticias » Los estudios de sanidad y enseñanza superan a los tecnológicos | Centros

Los estudios de sanidad y enseñanza superan a los tecnológicos

27 agosto 2008

Este año, los estudiantes que acceden a la Universidad han preferido las carreras de ciencias de la salud, enseñanza y en tercer lugar ciencias empresariales.

Pronto empezará un nuevo curso académico, los alumnos que empiezan sus estudios en septiembre, lo harán principalmente en carreras como medicina y enfermería, las más solicitadas, seguidas por magisterio y estudios relacionados con la formación y la enseñanza. Los estudiantes de comunidades autónomas como Valencia y Cataluña, junto con otras, siguen este mismo patrón de preferencias.

Las carreras de administración y dirección de empresas (ADE) y ciencias empresariales siguen en tercer lugar, relegando a un segundo plano carreras que en otros cursos han tenido mucho más protagonismo, como ingenierías, informática o telecomunicaciones.

Las necesidades de personal del sector sanitario se corresponden con el aumento de la demanda de estos estudios, es de esperar que en un futuro a medio y largo plazo, seguirá aumentando esta demanda de profesionales en sanidad, especialmente en geriatría y gerontología, debido al envejecimiento de la población previsto en la UE en los próximos años.

No se puede decir lo mismo de los estudios en ciencias empresariales y sus afines, por el contrario, la disminución en la demanda de carreras tecnológicas parece que si se ajusta a los requerimientos del mercado laboral, que ya no es lo que fue durante el boom tecnológico del año 2000.

El mercado cambia año tras año, los profesionales que en una época fueron muy solicitados de golpe se encuentran sin ofertas, o a la inversa, profesionales infravalorados, debido a un cambio tecnológico o con la aparición de un nuevo mercado, ven llover ofertas de trabajo. Los profesionales deben estar capacitados no solo para realizar su trabajo, sino también para adaptarse a estas nuevas situaciones y demandas de la economía. La rigidez no es una buena alidada, y la formación permanente, como el seguimiento de cursos a distancia de forma periódica, ayudará a cada profesional a ampliar su abanico de capacidades.

Y satisfacer las exigencias del mercado y la economía no lo es todo. Un cambio de trabajo cada cuatro o cinco años es positivo y motivador, en la actualidad son muy pocas las empresas que ofrecen la garantía, estabilidad y ambiente necesarios para dedicarles una vida entera, y la rotación de personal, incluso bajo el deseo del trabajador, es cada vez más habitual. —Equipo de redacción