26 noviembre 2007
Los profesores actuales deben aumentar sus competencias, dejar de ser meros transmisores de conocimiento para convertirse en agentes activos, capaces de resolver conflictos en las aulas, tratar la diversidad y ayudar a sus alumnos a distinguir informaciones correctas de incorrectas, de fuentes tan abundantes de información como Internet.
El profesor del futuro deberá dar las clases de una manera eficaz, motivando y ayudando a comprender a sus alumnos, no solo la materia, sino también su utilidad y aplicación en el mundo real. Deberá por tanto ser un profesor multidisciplinar, con gran conocimiento y psicología.
El Gobierno presentará una propuesta para los futuros cursos de capacitación del profesorado. Se obligará a los futuros maestros a demostrar un nivel aceptable en una lengua extranjera, además, si su titulación universitaria no coincide con la materia que quieren enseñar, deberán pasar un examen donde demuestren que realmente dominan el temario que deberán enseñar.
Su formación continua con una sección importante dedicada a la motivación, trato con diferentes alumnos y como adecuar su docencia a los diversos ritmos de aprendizaje que muestran los estudiantes. También tiene un papel importante el uso en las aulas de materiales audiovisuales, multimedia y nuevas tecnologías. —Equipo de Redacción