26 mayo 2010
Durante 2009 el intercambio de mercancías entre países cayó un 12%. Esto representa la mayor caída de que se tiene constancia desde 1965. Las anteriores caídas destacables fueron las de 1974 con un 7% y la de 1982 con un 2%. No hay registro desde entonces, de ninguna otra variación que se presente con números negativos.
Estas son las consecuencias de la globalización y la descentralización de las economías de los países. Cuando se ha estado apostando por la especialización, para la fabricación de un producto se requieren componentes fabricados en industrias de otros países, cada una de ellas una gran conocedora y experta en ese componente.
A este fenómeno se lo conoce como redes globales de producción, e implican que una caída en las ventas de un producto, repercuta en las ventas de muchos otros productos intermedios fabricados en otros países y, por tanto, hacer caer el comercio internacional. Esta es la manera como se propaga la crisis entre economías y países y es el precio de la globalización.
Un caso de ejemplo puede ser una empresa ubicada en Estados Unidos y que vende un producto electrónico de consumo. En esta supuesta empresa, solamente el marketing se compra en su propio país, el resto de los componentes se adquieren por el mundo. Las materias primas provienen de las minas de países de África y Sur América, la ingeniería de Estados Unidos y Europa, algunos componentes electrónicos se compran a Japón y el producto final se ensambla en China. Cuando una empresa de estas características se topa con problemas de financiación debidos, estos sí, a la crisis financiera, la empresa debe prescindir de algunas lineas de producción y toda la cadena cae.
Este hecho ha supuesto un cambio en el ranking de países exportadores. Si en 1997 Estados Unidos era el principal país exportador, seguido de Alemania, Japón, Francia y Reino Unido, en 2009 el primer exportador mundial es China, con una subida de diez posiciones en solo doce años. Le siguen Alemania, Estados Unidos, con una caída de tres posiciones, Japón y Holanda.
La economía china, que parece invulnerable a la crisis económica, crece a un 12% anual. Además lleva más de diez años creciendo a un 10%. Y es que en China están empezando a dejar de fabricar para los demás, y su propia industria toma la delantera a las industrias occidentales.
Puede encontrar más información en la web de WTO (World Trade Organization) www.wto.org.